Amy Winehouse, no quiso morir. No fue un suicidio.

Aún no se conocen las causas de la muerte de la cantante. Lo que si se sabe es que fue ella misma quien llamó a los servicios médicos. Al margen de que sea o no una sobredosis, lo que queda claro es que no lo hizo, a priori, con intención de quitarse la vida.

La fallecida cantante de 27 años, Amy Winehouse, aún tenía signos vitales cuando llegaron los sistemas sanitarios a su casa de Camden, al norte de Londres. Aunque muchas fuentes ya apuntan a que su muerte ha tenido que ver con una sobredosis, el comunicado oficial no llegará hasta que no se practique hoy mismo su autopsia.

Según han apuntado varias fuentes, el servicio del hospital recibió una llamada pasadas las 16.00h desde el domicilio de la artista y cuando los sanitarios se personaron en el lugar, Amy Winehouse aún seguía viva, pero los médicos nada pudieron hacer para salvar su vida.

Aunque algunas pesquisas ya apuntan a que su muerte ha sido producto de una sobredosis habrá que esperar a que fuentes oficiales de la policía emitan un comunicado. Hasta el momento se ha descartado la posibilidad de que su muerte haya sido un suicidio o un asesinato, ya que en el apartamento no había signos evidentes.

La nota enviada por el sello discográfico de la ganadora de cinco Grammys informaba sobre su muerte y añadía: “Estamos profundamente entristecidos por la súbita pérdida de una cantante y artista con tanto talento”.

Mientras se prepara un multitudinario funeral, los seguidores de la cantante ya han dedicado su último adiós en las redes sociales: Paulina Rubio, Jessica Alba, Demi Moore, Elena Tablada, Eduardo Cruz, Ricky Martin y Melanie C, entre otros muchos.

Fuente: EuropaPress