Con el Derby se hizo el milagro…

LaSexta, Telemadrid, TV3, IB3 y TPA volcados en una programación especial con el clásico por excelencia. A las 22:00 se paralizará el país. Se quedarán las calles vacías y veremos quién es el mejor. Y para eso las televisiones, no escatiman medios ni horas de programación.
Cámaras para analizar el gol fantasma que eviten confusión. La Sexta añadirán a la señal de Mediapro una cámara phatom con una imagen de slow motion dieciséis veces más lenta que una cámara normal y un micro VIP para captar el sonido dentro del área.
Y a todo esto hay que sumarle más de 40 cámaras y el despliegue de redactores y profesionales para cubrir el enfrentamiento Madrid-Barcelona.

Y mientras tanto…
Unos tipos adinerados y malvados de Teléfonica pretendían expulsar a un montón de siervos de su reinado. Por los valles de Tres Cantos un tal “Cebrián” decía no tener dinero para seguir manteniendo a tanto sirviente.
En las calles y caminos, los dedicados al transporte amenazaban con cruzar sus carruajes en medio de las vías e impedir el paso por estas. Los motivos se debían, al precio y las condiciones, por las que tenían que pasar a diario para seguir dando de comer a su prole.
Y por si esto fuera poco, cada vez más y más gente, buscaba sin encontrar, cómo matar el tiempo aburridos de las vacaciones que les había proporcionado, sin ellos solicitarlo, un tal Zapatero. Éste debía de ser uno que mandaba mucho y que no paraba de decir cosas, pero no tendría que ser muy malo. Como os dije no quería que la gente trabajase en demasía, no quería que sus ciudadanos se fatigasen y por eso les premiaba con unas largas, en ocasiones larguísimas vacaciones.

El pueblo estaba enfadado por la situación que se vivía…
Y ante el inconformismo de los habitantes decidieron programar un encuentro, una lucha entre conocidos rivales que apaciguasen los ánimos de los que se encontraban intranquilos por lo que ya os he contado. Con esto al menos les calmarían durante un tiempo.

No querían que nadie se lo perdiese y un hombre de cejas pobladas que dirigía Madrid, decidió que los que no tuvieran un hogar y vivieran por las calles, les prohibiría hacerlo. Pero, no, no penséis mal tan solo deseaba que ellos también disfrutasen del encuentro y por eso les trasladaría hasta una estancia para que pudiesen disfrutar del espectáculo, y así olvidar, como el resto, sus problema y anhelos.
Hoy durante 90 minutos, por decreto de este fantástico país, estamos obligados a olvidar lo que nos preocupa, nuestros problemas y necesidades.
Y que gane el mejor, pero si perdemos, recordad que hay cosas peores y no me hagáis volver a enumerarlas…