Jorge Javier: Si estuviera en la calle la llamaría hija de puta. Crítica

Jorge Javier criticó duramente la conversación que Aída Nizar mantuvo con Rosa Benito en la isla de Supervivientes y fueron duras sus palabras al igual que lo fueron las de la malintencionada Aída Nizar. Y cuando digo malintencionada no me estoy refiriendo al contenido en sí mismo, si no al modo en el que le lanzó las preguntas (jugando con una clara ventaja) a Rosa Benito.

Aída sabedora de todo lo que había ocurrido, el estado de salud del diestro Ortega Cano y teniendo una cámara enfrente (en un relity cuando no quieres que te escuchen  intentas de alguna forma evitarlo) jugueteo con esta, interpretando el papel de periodista, papel que no le pertenece.

Se puede hablar y se puede hacer sangre en un plató de televisión, “Sálvame” lo hace a diario, y guste o no guste esa es su función y para tal representación son contratados periodistas y colaboradores. Pero mucho me temo que Aída no fue contratada para mantener esa conversación con Rosa Benito ,y mucho menos, en el modo en la que la hizo. Y si así fuere, no creo que a nadie le interese dónde quiere ser enterrado Ortega Cano.

Reflexionando sobre lo sucedido en “Supervivientes”

He necesitado un tiempo de reflexión ya que ninguna de las posturas y los momentos vividos son de mi agrado, no para ser vistos en televisión. Y si reprochable es lo que hizo “Nízar” también lo pueden ser las palabras utilizadas por Jorge Javier, eso sí, yo hubiera hecho exactamente lo mismo. Por lo tanto, creo que ese momento el periodista se convirtió en el abanderado de muchos que pensamos como él y en los términos en los que se manifestó.

También hay que añadirle el valor de hacerlo en directo y en el programa más visto actualmente de nuestra televisión. Que se le puede considerar un programa basura (y no niego que lo sea) pero fue seguido por el 33% de audiencia lo que es comparable a una final de champions.

Jorge Javier: Si estuviera en la calle la llamaría hija de puta.

Con estas palabras, Jorge Javier Vázquez, quiso poner de manifiesto su repulsa a las intenciones de Aida Nízar. Son palabras agresivas, pero no nos escandalicemos, la propia madre de la ex Superviviente ya se lo llamó a Javier Sarda en su programa y ese hecho no ha cambiado el rumbo de nuestra historia.

Quizá sea el insulto más ofensivo en nuestro país y el que menos alusión hace en sí, ya que cuando utilizamos “hijo de puta” rara vez nos referimos a la madre que parió a la criatura, si no a la maldad o desaprobación de esa persona. Y con esto quiero decir que no es más que eso “un lenguaje de la calle llevado a un plató de televisión”.

¿Por qué se emitieron las imágenes de Aída?

Es el eterno dilema. ¿Cómo denuncio una agresión si antes no la he filmado? ¿Cómo me puedo quejar de un programa de televisión sin verlo? Imaginemos que todos los reporteros de guerra tirasen sus cámaras al ver una de las tantas atrocidades que se pueden encontrar en un conflicto. ¿Nos llegaría esa información?

No puedo poner la mano en el fuego, (jamás lo haría con el mundo de la televisión y sé de lo que hablo), pero al igual que Aída fue invitada y sacada de la manga del mago para subir audiencia, no creo que la productora pensase una conversación así y que la emisión de las imágenes se corresponda a un pensamiento por elevar la audiencia, más bien a poner en evidencia, una vez más, el comportamiento Aída Nízar.

Y por si aún hay alguien que no haya visto de lo que estamos hablando, os dejo este vídeo que resume lo sucedido.