Malos tiempos para “La Noria”.Crítica

El boicot de los anunciantes ha funcionado. Los que realmente sustentan una cadena, los que en realidad hacen posible la viabilidad de un programa o de una televisión, se plantaron y dijeron, no, al hecho de pagar por una entrevista a la madre de un imputado en la muerte de una persona.

Lo que muchos televidentes han intentado a través de las redes sociales, de correos a amigos y de otras muchas formas lo han logrado los que realmente hacen daño, los anunciantes.

¿Se puede ganar audiencia a cualquier precio?

Opiniones las hay para todos los gustos, como también hay espectadores que se mantienen alejados de cualquier polémica y se limitan a ver lo que les apetece sin más complicación. Quizá sea esta una postura inteligente dada la indignación generalizada que vivimos. Pero también es probable que este sector, el que no se cuestiona lo que hay detrás de esa entrevista, sea el más maleable y perjudicado. No pretende formar ninguna rebelión, que ya bastante tenemos, pero me bastaría que pensásemos a diario y aunque sólo fuese por un par de minutos si estamos viendo lo que realmente queremos ver y no lo que nos ofrecen. O lo que es lo mismo, no utilizar la televisión como el fiel compañero que mitiga nuestra soledad o el tiempo de asueto.

Una “Noria” que se tambalea y escasa publicidad.

El programa en su pasada edición no tuvo apenas anuncios hasta las 0:00 horas, momento hasta el que se considera prime time. Telecinco dividió los anuncios de ‘La Noria’ en dos bloques. En el primero, hacia las 22:43, se publicitaron WC Net y Vitaldent. En el segundo, hacia las 23:57, aparecieron los anuncios de ‘El gato con botas’ y Wilkinson, además de promociones de la serie propia de ‘Aida’ y la película ‘Verbo’.

Jordi González no dudo de defender su pan y su programa. Se lamentó del acoso y derribo que sufre el espacio y añadió ¡La Noria, seguirá…por muchos años! Y yo añado, siempre que lo permitan los anunciantes.